Juan Carlos Segales L.
  • Inicio
  • Comunicaci贸n
    • Com Pol铆tica
    • Gubernamental
    • Organizacional
    • Redes Sociales
    • Marketing
  • Periodismo
  • Libros
  • Recomendamos
    • Pel铆culas
    • Series
    • Documentales
  • Servicios

En un mundo donde la informaci贸n se ha convertido en un insumo vital para la estructuraci贸n socioecon贸mica, la comunicaci贸n no es solo tecnolog铆a: es un campo de batalla por el sentido de la realidad. En este video, exploramos las ideas centrales de la obra "La comunicaci贸n mediatizada: hegemon铆as, alternatividades, soberan铆as", un an谩lisis profundo sobre c贸mo el capital concentrado y los movimientos sociales se disputan el relato de nuestro continente.

1. El poder de la "Mediocracia" Analizamos c贸mo los grandes conglomerados medi谩ticos han construido hegemon铆as que excluyen voces diversas. Las fuentes revelan mecanismos ocultos como la manipulaci贸n, el silencio y la descontextualizaci贸n, herramientas utilizadas para presentar intereses privados como si fueran verdades objetivas y universales.

2. La Comunicaci贸n Alternativa como herramienta de lucha M谩s all谩 de ser medios "peque帽os", la comunicaci贸n alternativa nace de la necesidad de enfrentar la manipulaci贸n de los grandes monopolios. Veremos ejemplos inspiradores:

  • ViVe TV en Venezuela: Un modelo que busca transformar al espectador pasivo en un creador y comunicador protag贸nico.
  • Cine Militante en Argentina: El uso del cine no solo como arte, sino como un instrumento para el di谩logo y el encuentro de voluntades revolucionarias.
  • El MST en Brasil: C贸mo el video se convierte en un registro hist贸rico y una forma de romper el "latifundio cultural".

3. Pol铆ticas P煤blicas y Soberan铆a Tecnol贸gica La democratizaci贸n de la comunicaci贸n requiere la intervenci贸n de un Estado que recupere el uso social de las tecnolog铆as. Discutimos la importancia de marcos legales como la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisi贸n (Ley RESORTE) y la creaci贸n de redes regionales como Telesur, que desaf铆an el cerco informativo impuesto desde centros de poder externos.

4. El desaf铆o de la Convergencia Digital En la era de internet, el resumen aborda la transici贸n hacia la "l贸gica de club", donde el acceso est谩 condicionado por el precio y la segmentaci贸n, creando nuevas formas de exclusi贸n que debemos comprender para poder resistir.

La comunicaci贸n democr谩tica debe ser un derecho, no una mercanc铆a. Rescatar la libertad de expresi贸n implica, ante todo, rescatar la posibilidad de formar conciencias cr铆ticas capaces de transformar su propia realidad.


La historia oficial de Bolivia ha guardado un prolongado silencio sobre la participaci贸n de la comunidad afroboliviana en la Guerra del Chaco (1932-1935). A pesar de que la historiograf铆a nacional suele centrarse en los combatientes quechuas y aimaras, el libro de Omar Augusto Molina Arrieta rescata la voz de Demetrio Medina Peralta, cuya vida demuestra que los afrobolivianos estuvieron presentes en el proceso mismo de construcci贸n del moderno Estado boliviano.

Demetrio, nacido en Coripata en 1910, se uni贸 al conflicto como voluntario motivado por el deseo juvenil de conocer la ciudad de La Paz. Durante su entrenamiento y posterior despliegue en el destacamento Teller铆a, don Demetrio not贸 una diferencia fundamental respecto a sus camaradas ind铆genas: su dominio del castellano. Seg煤n su testimonio, el hablar castellano le permiti贸 llevarse bien con los comandantes y evit贸 que sufriera el maltrato f铆sico que padec铆an aquellos soldados que solo hablaban lenguas originarias y no comprend铆an las 贸rdenes t谩cticas en el campo de batalla.

Uno de los pasajes m谩s memorables de su relato es su captura como prisionero de guerra en diciembre de 1934. Debido a sus rasgos fenot铆picos, los soldados paraguayos lo confundieron inicialmente con un s煤bdito brasile帽o, pues cre铆an que en Bolivia no hab铆a negros. Lejos de amedrentarse, Demetrio reivindic贸 su identidad nacional y termin贸 trabajando en una f谩brica de ladrillos bajo las 贸rdenes del capit谩n Juan V. Ayala. En tierras paraguayas, incluso aprendi贸 a comunicarse en guaran铆 y vivi贸 diversas aventuras antes de su retorno al pa铆s en 1937.

Tras el cese de hostilidades y su regreso a los Yungas, Demetrio no se qued贸 de brazos cruzados. Marcado por la convicci贸n de que la educaci贸n era la clave para la liberaci贸n de su pueblo, colabor贸 en la implementaci贸n de escuelas nocturnas en las comunidades, enfrentando incluso la oposici贸n violenta de los hacendados de la 茅poca que buscaban mantener a la poblaci贸n en la ignorancia. Su vida es un testimonio de resiliencia y de la b煤squeda constante de dignidad para la comunidad afroboliviana en medio de un sistema de exclusi贸n social y 茅tnica.



 

Por: Juan Carlos Segales L. 

La historia oficial nos ense帽贸 que la Revoluci贸n Nacional se gan贸 en las calles, con fusiles, dinamita y multitudes. Pero esa es solo la mitad del relato. La otra mitad —la decisiva— se gan贸 en un estudio de radio, frente a un micr贸fono y con una voz que temblaba.

A las 5:45de la ma帽ana del 9 de abril de 1952, Radio Illimani no solo inform贸 un hecho: lo cre贸. En ese instante, Bolivia descubri贸 algo que seguimos olvidando una y otra vez: el poder pol铆tico no empieza con el control del Estado, empieza con el control del relato.

Mario Ayala, el locutor, ten铆a dos papeles en la mano. Uno dec铆a “todo est谩 bajo control”. El otro dec铆a “el pueblo se ha levantado”. Elegir uno u otro no era un acto period铆stico; era una decisi贸n hist贸rica. Al romper el parte oficial y leer el comunicado del MNR, Ayala convirti贸 a la radio en actor pol铆tico. No narr贸 la revoluci贸n: la activ贸.


 

Bolivia antes de la voz

Para entender por qu茅 esa decisi贸n fue tan potente hay que mirar el contexto. En 1951, Bolivia era un pa铆s sin voz popular. El 70% de la poblaci贸n no votaba. Mujeres, ind铆genas, campesinos quedaban fuera del sistema pol铆tico y, por extensi贸n, del sistema comunicacional. La palabra p煤blica estaba secuestrada por la “rosca”: mineros, banqueros, terratenientes y sus peri贸dicos.

Los grandes diarios respond铆an a los barones del esta帽o. La radio, tecnolog铆a emergente y masiva, estaba vigilada por el poder. Decir algo distinto no era una opini贸n: era subversi贸n.


 

En ese escenario, el MNR entendi贸 algo que muchos gobiernos todav铆a no entienden hoy: no basta con tener raz贸n, hay que tener canales. Por eso, mientras el poder cuidaba tanques y cuarteles, el MNR cuidaba imprentas clandestinas, c茅lulas barriales y, silenciosamente, micr贸fonos.

Radio Illimani no fue tomada el 9 de abril. Fue trabajada, infiltrada, preparada durante meses. Locutores, t茅cnicos y periodistas militaban en silencio. Le铆an boletines oficiales, s铆, pero los resignificaban. Agregaban contexto, humanidad, la otra campana. Constru铆an credibilidad gota a gota.

Ese fue el verdadero golpe maestro.


 

Cuando comunicar es coordinar

Sin tel茅fonos, sin internet, sin redes sociales, el levantamiento se organiz贸 con c贸digos radiales. M煤sica folkl贸rica que significaba movilizaci贸n minera. Cambios de programaci贸n que indicaban alerta. Mensajes inocentes para o铆dos no entrenados, instrucciones claras para quienes sab铆an escuchar.

No es romanticismo. Est谩 documentado. Y es brutalmente actual.

Lo que hoy llamamos “grupos de WhatsApp”, en 1952 era una grilla radial cuidadosamente dise帽ada. Comunicaci贸n distribuida, descentralizada, imposible de cortar con una sola orden. Exactamente lo que hoy intentan —sin 茅xito— frenar gobiernos que creen que cerrar una red social es apagar una movilizaci贸n.

El error del gobierno del general Hugo Ballivi谩n fue cl谩sico y repetido: confundir fuerza con poder. Reforz贸 el Palacio Quemado, pero no las radios. Protegi贸 edificios, no relatos. Cuando quiso reaccionar, ya era tarde: el pa铆s estaba escuchando otra verdad.

La profec铆a que se cumple sola

Cuando Radio Illimani anunci贸 que la revoluci贸n estaba en marcha, miles salieron a las calles sin saber del todo qu茅 pasaba. Pero sab铆an algo clave: si la radio lo dice, es real. Ese efecto psicol贸gico —la profec铆a autocumplida— fue letal para el r茅gimen.

Soldados desertaron porque “ya estaba perdido”. Civiles se sumaron porque “ya hab铆a empezado”. Mineros avanzaron porque “ya los esperaban”. Algunas noticias eran ciertas, otras anticipadas. Pero todas cumpl铆an una funci贸n estrat茅gica: generar realidad.

El gobierno respondi贸 con los medios de comunicaci贸n que ten铆a a su disposici贸n. El problema no fue t茅cnico, fue moral: nadie les crey贸. A帽os de mentiras, silencios y propaganda vac铆a hab铆an destruido su capital m谩s valioso. En crisis, la credibilidad no se improvisa. O la tienes, o no existes.

Lecciones que incomodan al presente

Este no es un cuento de museo. Es un manual vivo.

Hoy, en plena era de TikTok, seguimos viendo lo mismo: quien controla el relato en el momento cr铆tico inclina la historia. En 2019, Bolivia volvi贸 a dividirse en realidades paralelas seg煤n el medio que se consum铆a. Para unos hubo fraude; para otros, golpe. Mismos hechos, narrativas opuestas, consecuencias reales.

La diferencia con 1952 no es la l贸gica, es la velocidad.

Las cinco lecciones del 9 de abril siguen vigentes:

  1. Primero el canal, luego el mensaje.

  2. Comunicaci贸n descentralizada vence a control centralizado.

  3. Anunciar es hacer.

  4. La credibilidad se construye antes de la crisis.

  5. Las narrativas ganadoras no hablan de l铆deres, hablan de pueblo.

El MNR no dijo “tomamos el poder”. Dijo “el pueblo recupera la patria”. Y quien escuchaba no era espectador, era protagonista.

Los invisibles del poder

Mario Ayala no tiene estatuas. No aparece en billetes ni en plazas. Como tantos operadores de la comunicaci贸n pol铆tica, qued贸 fuera del bronce. Pero sin 茅l, sin Radio Illimani, sin esa decisi贸n tomada en segundos, la Revoluci贸n Nacional probablemente habr铆a tenido otro destino.

Las revoluciones no solo las hacen quienes disparan o gobiernan. Tambi茅n las hacen quienes deciden qu茅 se dice, cu谩ndo y c贸mo.

El 9 de abril de 1952 Bolivia no solo cambi贸 de gobierno. Cambi贸 de c贸digo. Entendi贸 —quiz谩 por 煤nica vez con tanta claridad— que el poder no siempre grita: a veces se escucha, bajito, en una radio mal sintonizada… y aun as铆 mueve al pa铆s entero.

 

Por: Juan Carlos Segales L.*

No todo desastre es una crisis. Pero si no sabes distinguir la diferencia, cualquier piedra en el camino te tumbar谩 como si fuera una avalancha.


A las 7 AM, tu candidato tuite贸 algo pol茅mico. A las 8 AM, los trolls est谩n atacando. A las 9 AM, hay trending topic negativo. A las 10 AM, tu equipo est谩 en "reuni贸n de crisis". Respir谩 hondo: no est谩s en crisis. Probablemente ni siquiera est茅s en conflicto. Ten茅s un problema. Y confundir los tres niveles es exactamente lo que convierte problemas menores en cat谩strofes reales.

La gesti贸n profesional de crisis empieza por algo fundamental que nadie ense帽a en las escuelas de comunicaci贸n: saber distinguir entre un problema, un conflicto y una crisis. Porque si trat谩s todo como crisis, agotas a tu equipo, desperdicias recursos y, peor a煤n, cuando llegue la crisis real, nadie te va a creer.

La escala del desastre: Problemas, Conflictos y Crisis

Los problemas son situaciones adversas que se pueden resolver con gesti贸n normal. Un militante renunci贸, una encuesta sali贸 baja, un medio public贸 algo negativo, las redes sociales te critican un d铆a. Molesto, s铆. Crisis, no. Los problemas se resuelven con buena comunicaci贸n, explicaciones claras y seguimiento. Tiempo de reacci贸n: d铆as o semanas.

Los conflictos son problemas que escalaron porque no se atendieron a tiempo o porque involucran tensiones entre actores importantes. Tu candidato discuti贸 p煤blicamente con un aliado, un grupo interno amenaza con romper la coalici贸n, medios importantes cuestionan sistem谩ticamente tu propuesta central. Esto requiere negociaci贸n, mediaci贸n y estrategia. Tiempo de reacci贸n: horas o d铆as.

Las crisis son acontecimientos s煤bitos, graves y potencialmente catastr贸ficos que ponen en riesgo la viabilidad de tu campa帽a. Esc谩ndalo de corrupci贸n con evidencia, muerte o accidente grave, revelaci贸n de informaci贸n comprometedora, ataque violento. La crisis combina gravedad extrema, urgencia inmediata y alta carga medi谩tica. Tiempo de reacci贸n: minutos u horas.

Casos latinoamericanos: Cuando se confundi贸 todo

El candidato presidencial brasile帽o A茅cio Neves en 2014 enfrent贸 cr铆ticas por proponer reducci贸n de ministerios. ¿Crisis? No. Problema de comunicaci贸n. Su equipo lo trat贸 como problema menor, explic贸 la propuesta en entrevistas y sigui贸 adelante. Perdi贸 por 3 puntos, pero el tema espec铆fico no lo hundi贸. Gesti贸n proporcionada del problema.

Contrasta con Marina Silva en la misma elecci贸n de 2014. Cuando hered贸 la candidatura tras la muerte de Eduardo Campos, cada propuesta suya era diseccionada con lupa. Su equipo entr贸 en modo p谩nico permanente, cambiando posiciones cada semana seg煤n la presi贸n medi谩tica. Trataron cada cr铆tica como crisis. Resultado: imagen de indecisi贸n, ca铆da de 34% a 21% en intenci贸n de voto. Murieron por hiperventilaci贸n comunicacional.

Ahora veamos crisis reales. Ricardo Anaya en M茅xico 2018 enfrentando acusaciones de lavado de dinero en plena campa帽a. Eso S脥 es crisis: grave, s煤bito, carga medi谩tica brutal, amenaza existencial a la candidatura. ¿Su respuesta? Defensiva, tard铆a, poco convincente. Perdi贸 en primera vuelta con apenas 22.3% frente al 53% de AMLO. Crisis real, respuesta inadecuada, resultado catastr贸fico.

La lista de verificaci贸n: ¿Es crisis o solo est谩s exagerando?

Para saber si est谩s ante una crisis real o solo ante un mal d铆a que tu ansiedad est谩 magnificando, responde estas cinco preguntas:

1. ¿Es s煤bito e inesperado? Si ven铆as viendo se帽ales hace semanas, no es crisis—es un problema que dejaste crecer. Las crisis reales aparecen sin aviso o con aviso tan breve que no da tiempo a prevenir. Si tuviste tiempo de verlo venir, tuviste tiempo de prevenirlo.

2. ¿Amenaza la supervivencia de la campa帽a? No estamos hablando de "baja en las encuestas" o "mala prensa por un d铆a". Hablamos de esc谩ndalos que pueden llevarte a prisi贸n, revelaciones que destruyen tu narrativa central, o eventos que hacen imposible continuar. Si tu respuesta es "bueno, t茅cnicamente podr铆amos seguir adelante", no es crisis.

3. ¿Los medios de comunicaci贸n te pusieron en el centro de atenci贸n? Tres noticieros nacionales abriendo con tu esc谩ndalo es crisis. Trending topic en Twitter con bots y trolls es ruido. La diferencia: los medios tradicionales todav铆a marcan agenda para el 70% del electorado latinoamericano. Las redes sociales amplifican, pero rara vez deciden solas.

4. ¿Tu base electoral est谩 cuestion谩ndote? Si tus opositores te atacan, es un d铆a normal y corriente. Si tus propios votantes empiezan a dudar, ah铆 tienes un problema serio. Cuando el gobernador argentino Juan Manzur enfrent贸 acusaciones de nepotismo en Tucum谩n, el tema no escal贸 a crisis porque su base lo defendi贸. Cuando a su colega Jos茅 Alperovich lo acusaron de abuso sexual, su base lo abandon贸. Misma provincia, distinto nivel de gravedad.

5. ¿Perdiste el control de la narrativa? Si todav铆a puedes salir a dar tu versi贸n y los medios la transmiten (aunque sea para refutarla), no es crisis terminal. Si ni siquiera te dan espacio para hablar, o tus declaraciones ya no le importan a nadie porque la narrativa dominante te enterr贸, ah铆 s铆 est谩s en territorio cr铆tico.

Lo que hacen los profesionales vs. lo que hacen los amateurs

Los profesionales tienen un manual de gesti贸n de crisis listo, un comit茅 preparado y, sobre todo, criterios claros para clasificar el nivel de gravedad. Cuando algo ocurre, eval煤an, clasifican y responden proporcionalmente. No convocan reuni贸n de emergencia un domingo a las 6 AM porque un diputado rival dijo algo feo en un programa de televisi贸n o en TikTok.

Los amateurs viven en permanente modo crisis. Cada trending topic es Armaged贸n. Cada cr铆tica period铆stica activa el protocolo de emergencia. Cada encuesta mala genera p谩nico colectivo. Resultado: equipos quemados, candidatos estresados y, parad贸jicamente, p茅sima respuesta cuando llega la crisis real porque ya agotaron todos los recursos en falsas alarmas.

El candidato chileno Jos茅 Antonio Kast en 2021 enfrent贸 docenas de controversias por declaraciones pol茅micas—su equipo calibr贸 bien cu谩les ignorar (la mayor铆a) y cu谩les atender (pocas). Lleg贸 al balotaje. Su rival Sebasti谩n Sichel respond铆a a todo como si fuera crisis, cambiando mensajes semanalmente. Termin贸 cuarto con 12.8%.

La regla de oro para no morir de infarto comunicacional

Si puedes resolverlo con un buen comunicado, no es crisis. 

Si puedes esperar 24 horas para responder, no es crisis. 

Si tu estrategia general sigue siendo viable despu茅s de esto, no es crisis.

Las crisis reales exigen acci贸n inmediata, modificaci贸n dr谩stica de tu estrategia y, a menudo, activaci贸n de protocolos excepcionales. Todo lo dem谩s es gesti贸n diaria de campa帽a, por m谩s desagradable que sea.

Antes de declarar que est谩s en crisis, preguntate: ¿esto cambia fundamentalmente mi capacidad de ganar? Si la respuesta es no, respir谩, gestiona proporcionalmente y guarda la artiller铆a pesada para cuando realmente la necesites. Porque en una campa帽a latinoamericana promedio, la crisis real llegar谩—y necesitas estar fresco para sobrevivirla.


*Consultor independiente en comunicaci贸n pol铆tica e institucional. 15 a帽os de experiencia liderando equipos en posiciones de alta responsabilidad.

 

Por: Juan Carlos Segales L.*
  • No hay 谩mbito libre de crisis — solo hay organizaciones preparadas y organizaciones condenadas.

En chino mandar铆n, la palabra "crisis" se forma con dos caracteres: peligro y oportunidad. No es poes铆a oriental ni filosof铆a barata de calendario motivacional. Es la descripci贸n exacta de lo que ocurre cuando tu gobierno, tu campa帽a o tu gesti贸n enfrentan turbulencias: tienes dos caminos y solo uno te lleva a sobrevivir.

La realidad es brutalmente simple: las crisis pol铆ticas son situaciones graves, inesperadas y potencialmente catastr贸ficas que combinan peligro y urgencia. Pueden destruir tu carrera en 72 horas. Pero aqu铆 viene el giro que nadie te cuenta: todas las crisis son previsibles. Cada una deriva de una situaci贸n de peligro que conoc铆as antes de que explotara. Y si son previsibles, son manejables.

Cuando la crisis te encuentra desayunando

Am茅rica Latina tiene un doctorado en crisis pol铆ticas mal gestionadas. Tomemos el caso del expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, quien renunci贸 en 2018 tras la filtraci贸n de videos que mostraban compra de votos para evitar su destituci贸n. La crisis no fue la acusaci贸n inicial de corrupci贸n—esa era previsible en el contexto peruano. La crisis mortal fue la respuesta: negar, esconderse, y finalmente ser atrapado en video. Resultado: renuncia en tiempo r茅cord y destrucci贸n total de credibilidad.

Contrasta eso con el presidente uruguayo Jos茅 Mujica enfrentando cr铆ticas por su estilo desprolijo y sus declaraciones sin filtro. ¿Su estrategia? Convertir cada "crisis" de protocolo en una oportunidad para reforzar su imagen de autenticidad. Las mismas caracter铆sticas que otros comunicadores hubieran considerado crisis, Mujica las transform贸 en su marca personal m谩s fuerte: "Pepe" el presidente que dona su salario y maneja un escarabajo.

Los n煤meros no mienten: crisis mal gestionadas cuestan fortunas

Exxon perdi贸 3 billones de d贸lares en su crisis del derrame petrolero. Intel, otros 3 billones por un producto defectuoso. Johnson & Johnson, 6 billones por sabotaje. ¿La diferencia entre los que sobreviven y los que mueren? Los primeros entendieron que la crisis no era el problema—era el meg谩fono que amplificaba problemas previos que ignoraron.

En pol铆tica latinoamericana, el costo no se mide solo en dinero. Se mide en gobiernos ca铆dos, carreras terminadas y movimientos pol铆ticos destruidos. El caso brasile帽o de Dilma Rousseff es emblem谩tico: el juicio pol铆tico no comenz贸 con su gesti贸n econ贸mica—comenz贸 a帽os antes con una crisis de comunicaci贸n mal manejada durante las protestas de 2013. Cada respuesta tard铆a, cada mensaje confuso, cada intento de minimizar el descontento popular fue construyendo el camino hacia su eventual destituci贸n en 2016.

La anatom铆a de una crisis latinoamericana

En nuestra regi贸n, el patr贸n es id茅ntico pero m谩s brutal: gobiernos que caen no por el esc谩ndalo en s铆, sino por la respuesta torpe, tard铆a o inexistente. Candidatos que se hunden no por el error, sino por la negaci贸n. Instituciones que colapsan no por la crisis, sino por la improvisaci贸n desesperada.

Veamos el caso chileno del Transantiago en 2007. El ca贸tico lanzamiento del nuevo sistema de transporte p煤blico bajo la presidenta Michelle Bachelet no fue solo un problema operativo—fue una crisis de comunicaci贸n 茅pica. ¿El error mortal? Minimizar la gravedad, prometer soluciones que no llegaban y perder contacto con la realidad que viv铆an millones de santiaguinos cada d铆a. Su popularidad cay贸 30 puntos en meses. La crisis era gestionable; la respuesta comunicacional, catastr贸fica.

Ahora comparemos con el entonces alcalde de Bogot谩, Antanas Mockus, enfrentando cr铆ticas por sus pol铆ticas poco convencionales. ¿Su respuesta? Convertir cada cuestionamiento en una oportunidad para explicar, educar y involucrar a los ciudadanos. Contrat贸 mimos para educar sobre tr谩nsito. Pint贸 estrellas en el pavimento. Cada "crisis" de credibilidad se transform贸 en contenido viral antes de que existiera el t茅rmino.

La oportunidad escondida detr谩s del desastre

La buena noticia: una crisis bien gestionada puede darte visibilidad positiva imposible de conseguir de otra forma. Puede humanizarte, demostrar liderazgo real, conectar emocionalmente con tu gente y diferenciarte de competidores que se esconden.

El expresidente colombiano Juan Manuel Santos enfrent贸 una de las mayores crisis de su mandato cuando el proceso de paz con las FARC fue rechazado en el plebiscito de 2016. Era el momento perfecto para colapsar pol铆ticamente. ¿Qu茅 hizo? En lugar de culpar a los votantes o rendirse, reconoci贸 la decisi贸n, escuch贸 a la oposici贸n, ajust贸 el acuerdo y lo llev贸 al Congreso. Resultado: proceso de paz aprobado y Premio Nobel de la Paz. La crisis se convirti贸 en su momento definitorio.

La mala noticia: esto solo funciona si tienes tres cosas antes de que todo explote: un comit茅 de crisis preparado, p煤blicos estrat茅gicos identificados y protocolos de comunicaci贸n listos. Sin esto, estar谩s improvisando tu propia ejecuci贸n p煤blica frente a c谩maras en vivo.

La dura verdad que nadie quiere escuchar

¿Est谩s preparado o solo esperas que nunca te pase? Porque estad铆sticamente, te pasar谩. Los museos tienen goteras, los hospitales cometen errores m茅dicos, las universidades tienen accidentes en laboratorios, y los gobiernos enfrentan esc谩ndalos, protestas y crisis econ贸micas. No hay 谩mbito libre de crisis—solo hay organizaciones preparadas y organizaciones condenadas.

La pregunta no es SI enfrentar谩s una crisis pol铆tica. La pregunta es: ¿qu茅 har谩s en las primeras 3 horas? Porque esas primeras horas definen todo. Define si controlas la narrativa o te conviertes en su v铆ctima. Define si tu equipo sabe qu茅 hacer o improvisa en p谩nico. Define si sales fortalecido o destruido.


*Consultor independiente en comunicaci贸n pol铆tica e institucional. 15 a帽os de experiencia liderando equipos en posiciones de alta responsabilidad.

 

 

Rodrigo Paz prometi贸 en campa帽a que cualquier medida econ贸mica ser铆a "consensuada con los sectores sociales" y aplicada "de manera gradual y progresiva". A 39 d铆as de asumir el mando, ese compromiso qued贸 sepultado bajo el Decreto Supremo 5503, un paquete de shock econ贸mico que sigue al pie de la letra el manual neoliberal m谩s ortodoxo: ajuste inmediato sobre las espaldas de los m谩s pobres, compensaciones insuficientes y temporales, e incentivos generosos para el capital concentrado.

La arquitectura del decreto revela con claridad qui茅n paga la cuenta del ajuste. El di茅sel sube 162 por ciento de un d铆a para otro, sin gradualidad ni consulta previa. Pensemos en una familia t铆pica de La Paz: el padre maneja un minib煤s en transporte p煤blico, la madre vende salte帽as en el mercado de Villa F谩tima, tienen tres hijos en edad escolar. El transporte sindicalizado ya anunci贸 que el pasaje urbano subir谩 a cinco bolivianos, m谩s del doble del precio anterior. Para esta familia que antes gastaba 120 bolivianos mensuales en transporte, el nuevo costo alcanzar谩 300 bolivianos. Y en rutas interurbanas largas, los precios se est谩n duplicando directamente. Para esta familia, el incremento del veinte por ciento en el salario m铆nimo es totalmente irrelevante porque ninguno de los dos padres est谩 en planilla formal. Sus ingresos dependen de ventas diarias que ahora enfrentan costos disparados sin capacidad de trasladarlos al consumidor.

La vendedora de salte帽as ilustra perfectamente la trampa. Debe pagar m谩s por transportarse al mercado, m谩s por la harina, la carne y las papas que usa como insumos porque todo se transporta con di茅sel encarecido. Si sube sus salte帽as de dos a tres bolivianos, pierde clientela porque sus clientes tambi茅n son pobres. Si mantiene el precio, trabaja sin ganancia. La 煤nica variable de ajuste es su propio margen de subsistencia: comer menos, trabajar m谩s horas, reducir el tama帽o del producto. Este mecanismo de compresi贸n de ingresos reales en el sector informal es invisible para las estad铆sticas oficiales pero devastador para el ochenta por ciento de trabajadores bolivianos que operan fuera del sistema formal.

Las medidas compensatorias exhiben la misma l贸gica excluyente. El nuevo bono PEPE entrega 150 bolivianos mensuales durante solo doce meses, pero el encarecimiento de combustibles es permanente. Los aumentos a Renta Dignidad y Juancito Pinto llegan a poblaciones espec铆ficas mientras millones de trabajadores informales, j贸venes adultos y familias sin adultos mayores quedan completamente desprotegidos. 

Cuando calculamos el impacto real, una familia que recibe todas las compensaciones disponibles suma 850 bolivianos adicionales mensuales. Pero la proyecci贸n del INESAD de inflaci贸n hasta 32,3 por ciento significa que esa misma familia necesitar谩 entre mil y mil doscientos bolivianos extra solo para mantener su nivel de consumo anterior. Las compensaciones no alcanzan ni para neutralizar el golpe.

Mientras tanto, el decreto incluye generosos incentivos para grandes inversores: depreciaci贸n acelerada de activos, estabilidad jur铆dica por quince a帽os, facilidades para repatriaci贸n de capitales, nuevos reg铆menes tributarios simplificados. El mensaje es transparente: el Estado boliviano sacrifica subsidios que beneficiaban a toda la poblaci贸n para financiar incentivos que solo aprovecha el capital concentrado. Esta es la esencia del modelo neoliberal de ajuste: socializar las p茅rdidas entre los m谩s vulnerables mientras se privatizan las ganancias futuras entre quienes tienen capacidad de inversi贸n.

El impacto en zonas rurales completa el cuadro. Un agricultor del Valle Alto de Cochabamba que produce papa necesita di茅sel para su tractor, para transportar insumos y para llevar su cosecha al mercado. Labrar una hect谩rea que costaba 400 bolivianos en combustible ahora cuesta m谩s de mil. Pero cuando lleve sus papas al mercado mayorista, el precio por quintal no habr谩 subido proporcionalmente porque ese precio lo determinan intermediarios y la oferta total. El resultado inevitable es que muchos peque帽os agricultores reducir谩n su producci贸n o abandonar谩n cultivos menos rentables, lo que a mediano plazo significa menor oferta de alimentos y presi贸n adicional sobre precios al consumidor. Los productores pobres y los consumidores pobres se perjudican mutuamente sin que ninguno tenga capacidad de romper el ciclo.

Oxfam Bolivia y la Universidad Privada Boliviana advirtieron antes de la medida que la pobreza moderada aumentar谩 2,5 puntos porcentuales y la pobreza extrema 1,5 puntos, revirtiendo avances de dos d茅cadas. Estos no son da帽os colaterales sino consecuencias previsibles de priorizar la estabilizaci贸n macroecon贸mica por encima de la protecci贸n social. 

La promesa de gradualidad y consenso qued贸 enterrada bajo un decreto que se impuso sin di谩logo real con la poblaci贸n que hoy a trav茅s de sus organizaciones sociales convocan a movilizaci贸n nacional. El manual neoliberal se repite una vez m谩s en Am茅rica Latina: cuando llega la crisis, el ajuste siempre lo pagan los mismos, los m谩s pobres.



Por Juan Carlos Segales

Especialista en Comunicaci贸n Pol铆tica

Han pasado exactamente 30 d铆as desde que Rodrigo Paz jur贸 como presidente de Bolivia prometiendo sacar al pa铆s de "la peor crisis en cuatro d茅cadas". Un mes despu茅s, su gobierno no solo no ha resuelto ninguno de los problemas heredados, sino que ha a帽adido nuevos: dos muertos en Cotapachi, represi贸n a personas con discapacidad, una ruptura escandalosa con su vicepresidente, y la obscenidad pol铆tica de regalar beneficios fiscales a los millonarios mientras las madres de familia protestan porque no pueden comprar pan.

Desde la perspectiva de la comunicaci贸n pol铆tica, la gesti贸n gubernamental y de crisis, lo que estamos presenciando es un manual de errores, una masterclass al rev茅s de todo lo que NO debe hacerse cuando se asume el poder en medio de una tormenta econ贸mica y social.

La crisis del combustible

Toda gesti贸n de crisis empieza con un principio sagrado: nunca mentir sobre los hechos. Paz viol贸 este principio desde el primer d铆a. En su discurso inaugural del 8 de noviembre, el presidente anunci贸 triunfalmente que "desde anoche est谩n entrando cisternas con di茅sel y gasolina a Bolivia", pintando la imagen de un problema resuelto por la simple voluntad del nuevo gobierno.

Un mes despu茅s, vemos que productores soyeros amenazan con tomar pozos petroleros por falta de di茅sel. Transportistas colapsan avenidas haciendo fila por combustible. Las promesas del gobierno se revelan como lo que fueron: un espejismo temporal, una operaci贸n cosm茅tica para generar titulares positivos en los primeros d铆as.

El costo comunicacional de esta mentira es devastador. Cuando un gobierno promete resolver un problema urgente y fracasa tan estrepitosamente, no solo pierde credibilidad en ese tema espec铆fico: pierde credibilidad en todo. Si mintieron sobre el combustible, ¿por qu茅 creerles cuando hablan de la econom铆a, los d贸lares, la inflaci贸n?

En comunicaci贸n de crisis, esto se llama "erosi贸n del capital de confianza". Y una vez que ese capital se agota, es casi imposible recuperarlo.

El impacto comunicacional de la eliminaci贸n de los impuestos a las grandes fortunas 

Pero si la mentira del combustible fue el pecado original, la eliminaci贸n del impuesto a las grandes fortunas es el suicidio pol铆tico. Mientras el pan sube a 80 centavos y las familias bolivianas ven c贸mo la canasta b谩sica se incrementa entre 22% y 38% en el 煤ltimo a帽o, el gobierno de Paz decidi贸 que su prioridad era beneficiar fiscalmente a quienes tienen patrimonios superiores a los 4,3 millones de d贸lares.

D茅jenme ser claro: no estoy entrando al debate t茅cnico sobre si este impuesto era eficiente o no. Estoy hablando de comunicaci贸n pol铆tica y gesti贸n de percepci贸n p煤blica. Y la percepci贸n que esta medida genera es letal: un gobierno que dice ser "para todos" pero que en la pr谩ctica sirve a los de arriba mientras los de abajo se ahogan.

La Confederaci贸n de Empresarios celebr贸 la medida. La Fejuve de La Paz sali贸 a las calles a protestar. ¿De qu茅 lado quiere estar un gobierno? La respuesta del equipo de Paz es clara: del lado del empresariado. Y eso tiene un costo pol铆tico brutal en un pa铆s donde la mayor铆a no son empresarios.

El ministro de Econom铆a, Jos茅 Gabriel Espinoza, justific贸 la medida argumentando que estos cuatro impuestos "no representan m谩s del 1% de la recaudaci贸n fiscal". Perfecto. Entonces tampoco habr谩 impacto significativo en mantenerlos. Lo que s铆 hay es un impacto comunicacional gigantesco en eliminarlos justo cuando el pueblo est谩 sufriendo.

La captura del Estado, Doria Medina en las sombras

Y aqu铆 llegamos a uno de los secretos a voces m谩s explosivos de este primer mes: Samuel Doria Medina, quien obtuvo apenas 20% de los votos y ni siquiera lleg贸 al balotaje, controla los principales resortes del gobierno de Paz.

Jos茅 Luis Lupo, ministro de la Presidencia (el cargo pol铆tico m谩s importante del gabinete), fue candidato a vicepresidente de Doria Medina. Jos茅 Gabriel Espinoza, el "superministro" de Econom铆a que acaba de regalarle beneficios fiscales a los ricos, es del equipo de Doria Medina. Cinthya Y谩帽ez, ministra de Turismo, fue delegada de confianza de Doria Medina.

No hace falta ser un te贸rico de la conspiraci贸n para conectar los puntos: el empresario millonario que perdi贸 las elecciones est谩 gobernando desde las sombras a trav茅s de su gente estrat茅gicamente ubicada en los ministerios clave.

El vicepresidente Edmand Lara lo ha denunciado p煤blicamente: "Mientras Samuel Doria Medina siga controlando a Rodrigo Paz, yo prefiero no meterme". Y aunque Lara tiene sus propias motivaciones pol铆ticas para hacer estas acusaciones, los hechos le dan la raz贸n. La composici贸n del gabinete no es casualidad. Es captura del Estado.

En t茅rminos de comunicaci贸n pol铆tica, esto destruye cualquier narrativa de "gobierno del pueblo". Paz ya no es percibido como el presidente independiente que prometi贸 ser, sino como un t铆tere del empresariado cruce帽o que gobierna para sus patrones, no para sus electores.

La sangre que no se lava

El 6 de diciembre, efectivos de la UTOP gasificaron a personas con discapacidad que protestaban por el traslado del Fondo Nacional de Solidaridad y Equidad. Las im谩genes son insoportables: ciudadanos en sillas de ruedas, con muletas, siendo reprimidos por la polic铆a de un gobierno que tiene apenas tres semanas en el poder.

Este 8 de diciembre, dos personas murieron en enfrentamientos entre polic铆as y comunarios en Cotapachi, Cochabamba, en un operativo de desbloqueo del acceso al botadero municipal. Dos bolivianos muertos en el primer mes de un gobierno que promet铆a cambio y renovaci贸n.

Desde la perspectiva de la comunicaci贸n gubernamental, esto es sencillamente irrecuperable. No hay estrategia de relaciones p煤blicas, no hay vocero h谩bil, no hay campa帽a de redes sociales que pueda lavar la imagen de un gobierno que gasifica a discapacitados y tiene muertos a los 30 d铆as de gesti贸n.

En comunicaci贸n de crisis, existe el concepto de "eventos definitorios": momentos que marcan permanentemente la percepci贸n p煤blica de un gobierno. Estos dos hechos —la represi贸n a discapacitados y los muertos de Cotapachi— son eventos definitorios. El gobierno de Paz quedar谩 marcado por ellos, y cada vez que alguien eval煤e esta administraci贸n, estos hechos estar谩n en el centro del relato.

Una guerra fraticida

Como si todo lo anterior no fuera suficiente, el gobierno de Paz tiene el dudoso honor de exhibir la ruptura m谩s escandalosa entre un presidente y su vicepresidente en la historia democr谩tica reciente de Bolivia.

Edmand Lara no solo critica las decisiones del gobierno: lo hace p煤blicamente, a trav茅s de TikTok, llamando a Paz "mentiroso" y "c铆nico", afirmando que "no ha solucionado ning煤n problema de la gente", y declarando abiertamente que "ya no es parte de ese gobierno".

D茅jenme ser claro: esto no es una discrepancia pol铆tica normal. Esto es una ruptura total, una guerra abierta entre las dos cabezas del Ejecutivo a solo tres semanas de haber asumido.

Desde el punto de vista de la gesti贸n de comunicaci贸n gubernamental, esto es catastr贸fico porque rompe el principio fundamental de "unidad del mensaje". Un gobierno puede sobrevivir muchas cosas —crisis econ贸micas, protestas sociales, incluso esc谩ndalos de corrupci贸n— pero es casi imposible gobernar cuando tu segundo al mando te ataca p煤blicamente todos los d铆as.

Cada conferencia de prensa del gobierno se convierte en un interrogatorio sobre "¿qu茅 opina de las cr铆ticas de su vicepresidente?". Cada anuncio presidencial es inmediatamente contrastado con las declaraciones de Lara. El mensaje gubernamental est谩 fracturado, la imagen de autoridad destruida, la capacidad de liderazgo cuestionada.

Paz ha intentado minimizar el conflicto, diciendo que su relaci贸n con Lara ser谩 "estrictamente institucional". Pero esa frase, que busca proyectar madurez y profesionalismo, en realidad confirma la ruptura. Est谩n juntos por obligaci贸n constitucional, no por convicci贸n pol铆tica. Y eso se nota.

An谩lisis Final

En comunicaci贸n de crisis existe un principio fundamental: quien pierde el control del relato, pierde legitimidad. Y quien pierde legitimidad en medio de una crisis econ贸mica y social, pierde la capacidad de gobernar.

Si en 10 a帽os alguien escribe un libro sobre gesti贸n de crisis de comunicaci贸n pol铆tica en Bolivia, el primer mes del gobierno de Rodrigo Paz ser谩 el caso de estudio de c贸mo NO hacerlo.

Ser谩 el ejemplo perfecto de c贸mo un gobierno puede llegar con esperanza, expectativa y capital pol铆tico, y destruirlo todo en tiempo r茅cord por una combinaci贸n t贸xica de incompetencia comunicacional, prioridades equivocadas, violencia estatal y fracturas internas.

La tragedia es que esto era evitable. Cada uno de estos errores pudo haberse prevenido con una estrategia b谩sica de comunicaci贸n de crisis: no mentir, priorizar a las mayor铆as, evitar la violencia, mantener cohesi贸n interna, demostrar autonom铆a pol铆tica.

Pero el gobierno de Paz eligi贸 el camino contrario en cada encrucijada. Y ahora paga el precio.

La pregunta ya no es si este gobierno puede recuperarse. La pregunta es cu谩nto tiempo m谩s puede sobrevivir antes de que el peso acumulado de estas crisis convergentes lo aplaste definitivamente.

En 30 d铆as, el gobierno de Rodrigo Paz consigui贸 lo que muchos gobiernos tardan a帽os en lograr: erosionar completamente su capital pol铆tico, perder credibilidad con todos los sectores, mancharse con sangre, y quedar expuesto como un proyecto capturado por 茅lites empresariales.

Si esto es el primer mes, uno no se atreve a imaginar qu茅 nos espera en los siguientes 59 meses de mandato. O si es que llegan.


Por: Juan Carlos Segales*

Liderar un equipo no es solo delegar tareas y supervisar resultados. Despu茅s de 15 a帽os en posiciones de alta responsabilidad, liderando diferentes equipos, he aprendido que la verdadera gesti贸n se mide por la capacidad de mantener a tu equipo motivado, comprometido y productivo. Sin embargo, existen "asesinos silenciosos" que pueden destruir el ambiente laboral sin que nos demos cuenta.

Los 8 factores que matan la motivaci贸n

1. Falta de crecimiento profesional

Un colaborador estancado es un colaborador que mentalmente ya renunci贸. Si tu equipo no ve oportunidades de desarrollo, capacitaci贸n o ascenso, comenzar谩 a buscar esas oportunidades fuera de tu organizaci贸n. La pregunta que debes hacerte: ¿cu谩ndo fue la 煤ltima vez que invertiste en el crecimiento de tu gente?

2. Poco reconocimiento laboral

El trabajo bien hecho que no se reconoce es un mensaje claro: "no importa tu esfuerzo". Un simple "gracias", un reconocimiento p煤blico o una felicitaci贸n pueden hacer la diferencia entre un colaborador comprometido y uno desmotivado. El reconocimiento no cuesta, pero su ausencia cobra factura.

3. Ambiente laboral negativo

La toxicidad se contagia m谩s r谩pido que cualquier virus. Los chismes, las rivalidades internas, la falta de compa帽erismo y los conflictos no resueltos envenenan el clima organizacional. Como l铆der, eres responsable de cultivar un espacio donde las personas quieran trabajar, no donde est茅n obligadas a hacerlo.

4. Reuniones sin sentido

"Esta reuni贸n podr铆a haber sido un correo electr贸nico", esa frase resume la frustraci贸n de millones de trabajadores. Las reuniones largas, sin agenda clara, sin objetivos definidos y sin seguimiento son ladrones de tiempo y energ铆a. Antes de convocar, preg煤ntate: ¿realmente necesitamos reunirnos para esto?

5. Jefes controladores

La microgesti贸n es la forma m谩s efectiva de demostrar que no conf铆as en tu equipo. Los l铆deres que quieren controlar cada detalle, que revisan obsesivamente cada tarea y que no delegan con confianza, no solo demoran los procesos, tambi茅n ahogan la creatividad y la autonom铆a de sus colaboradores.

6. Falta de objetivos claros

Un equipo sin direcci贸n es como un barco sin rumbo. Si tus colaboradores no saben hacia d贸nde van, qu茅 se espera de ellos o c贸mo se medir谩 su desempe帽o, trabajar谩n con incertidumbre y ansiedad. La claridad es el primer paso hacia el compromiso.

7. Espacios de trabajo inc贸modos

El entorno f铆sico importa m谩s de lo que creemos. Escritorios inadecuados, iluminaci贸n deficiente, ruido excesivo, falta de ventilaci贸n o espacios desorganizados afectan directamente la productividad y el bienestar. Invertir en buenos espacios de trabajo es invertir en resultados.

8. Rigidez en el horario

La flexibilidad laboral ya no es un beneficio, es una expectativa. En un mundo donde la tecnolog铆a permite trabajar desde cualquier lugar, insistir en horarios r铆gidos sin justificaci贸n real es perder talento frente a organizaciones m谩s adaptables. La confianza en resultados supera al control del reloj.

El ant铆doto un liderazgo consciente

La buena noticia es que todos estos "asesinos" tienen cura. Un l铆der consciente que escucha a su equipo, que se preocupa por su bienestar y que est谩 dispuesto a ajustar sus pr谩cticas puede transformar radicalmente el ambiente laboral.

Como dec铆a en mis a帽os al frente de equipos: la gente no abandona organizaciones, abandona jefes. Y la motivaci贸n no se decreta, se construye d铆a a d铆a con acciones concretas, coherencia y genuino inter茅s por las personas que conforman tu equipo.

¿Reconoces alguno de estos "asesinos" en tu organizaci贸n? Identificarlos es el primer paso para eliminarlos.


*Consultor independiente en comunicaci贸n pol铆tica e institucional. 15 a帽os de experiencia liderando equipos en posiciones de alta responsabilidad.


La efectividad en la gesti贸n de la comunicaci贸n corporativa requiere un enfoque sistem谩tico y adaptable. Este modelo asegura que todo plan de comunicaci贸n est茅 firmemente anclado en un diagn贸stico preciso, defina metas estrat茅gicas y medibles, articule un plan t谩ctico con recursos asignados, se ejecute de manera coordinada y, fundamentalmente, est茅 sujeto a una evaluaci贸n continua. Cada uno de los siguientes pasos est谩 interconectado, formando un ciclo virtuoso que garantiza que la estrategia no solo est茅 alineada con los objetivos de negocio, sino que tambi茅n pueda pivotar y optimizarse en funci贸n de los resultados en tiempo real, maximizando as铆 el retorno de inversi贸n en comunicaci贸n. Roadmap Estrat茅gico del Director de Comunicaci贸n

馃椇️ El Roadmap Estrat茅gico del Director de Comunicaci贸n

La hoja de ruta que transforma la visi贸n de tu organizaci贸n en resultados tangibles.

1

馃攷 Auditor铆a y An谩lisis

El Fundamento: ¿D贸nde estamos?

Investigaci贸n Profunda

Recopila datos internos (cultura, mensajes, recursos) y externos (competencia, tendencias del sector, percepci贸n p煤blica).

An谩lisis DAFO/FODA

Identifica Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas para establecer un diagn贸stico claro de la situaci贸n.

✅ Resultado: Diagn贸stico preciso y conocimiento de los p煤blicos (stakeholders).

2

馃幆 Definici贸n Estrat茅gica

El Destino: ¿A d贸nde queremos llegar?

Establecimiento de Objetivos SMART

Define objetivos Espec铆ficos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Plazo que soporten los objetivos de negocio.

Mensajes y Ejes

Crea los mensajes clave y determina el Eje Estrat茅gico (la idea principal) que debe comunicar tu organizaci贸n.

Posicionamiento

Define la identidad que deseas proyectar y la relaci贸n ideal con cada grupo de inter茅s.

✅ Resultado: Objetivos medibles, mensajes unificados y posicionamiento claro.

3

馃洜️ T谩ctica y Presupuesto

El C贸mo: ¿Qu茅 herramientas usaremos?

Selecci贸n de T谩cticas

Elige los canales y herramientas m谩s efectivos (ej. Medios, Redes, Interna) para cada p煤blico y objetivo.

Cronograma (Gantt de Comunicaci贸n)

Desarrolla un calendario de acciones detallado para organizar y planificar la ejecuci贸n en el tiempo.

Asignaci贸n Presupuestaria

Asigna recursos econ贸micos a cada t谩ctica, asegurando que el presupuesto est茅 equilibrado y optimizado.

✅ Resultado: Plan de acci贸n detallado, calendario de ejecuci贸n y presupuesto aprobado.

4

⚙️ Implementaci贸n y Ejecuci贸n

La Puesta en Marcha: ¡Activa la Comunicaci贸n!

Producci贸n de Contenido

Genera todo el contenido (posts, comunicados, v铆deos, art铆culos) con base en los mensajes definidos.

Distribuci贸n

Ejecuta el cronograma, distribuyendo los contenidos a trav茅s de los canales seleccionados en el momento oportuno.

Coordinaci贸n de Equipos

Asegura la colaboraci贸n fluida entre los equipos internos (RR.HH., Marketing, Ventas) para una comunicaci贸n coherente.

✅ Resultado: Acciones de comunicaci贸n en marcha y coordinaci贸n activa.

5

✅ Evaluaci贸n y Control

El Ajuste: ¿Funciona? ¿C贸mo mejoramos?

Monitoreo Continuo

Recopila datos en tiempo real sobre el desempe帽o de las t谩cticas y la recepci贸n de los mensajes.

Medici贸n de KPIs

Eval煤a el impacto real frente a los objetivos SMART definidos (ej. *Engagement*, Cobertura Medi谩tica, Sentimiento de Marca).

Ajuste Estrat茅gico

Analiza los resultados y haz las correcciones necesarias. ¡Recuerda que el plan es un documento vivo!

✅ Resultado: Datos de desempe帽o, insights para optimizaci贸n y justificaci贸n del ROI.

Carla Faval | Foto: La Voz de Tarija

 Por: Juan Carlos Segales L.*

La comunicaci贸n gubernamental del presidente Rodrigo Paz se ha caracterizado por decisiones estructurales y operativas que, lejos de fortalecer la relaci贸n con la ciudadan铆a, han profundizado una crisis de credibilidad y coordinaci贸n interna. La eliminaci贸n del Viceministerio de Comunicaci贸n no solo fue un error estrat茅gico: fue una se帽al inequ铆voca de que el gobierno subestima el valor pol铆tico de la comunicaci贸n. Como advierte Riorda (2016), “la estructura comunicacional define en gran medida la capacidad de un gobierno para construir gobernabilidad”. La reestructuraci贸n del Ministerio de la Presidencia, que suprimi贸 espec铆ficamente las instancias encargadas de esta 谩rea, expuso una visi贸n reduccionista sobre un componente esencial de la gesti贸n estatal.

La decisi贸n de reemplazar el Viceministerio por una Direcci贸n de Vocer铆a Presidencial, encabezada por Carla Faval, ha demostrado ser insuficiente tanto en capacidad operativa como en autoridad institucional. Crespo recuerda que “una vocer铆a efectiva requiere no solo portavoces capacitados, sino una estructura institucional que les proporcione autoridad y respaldo t茅cnico”. Esto no se ha visto. Sus intervenciones p煤blicas, basadas casi exclusivamente en la lectura de comunicados y respuestas breves ante temas de alto inter茅s ciudadano, evidencian una preparaci贸n limitada. Como se帽ala Elizalde (2019), “la falta de preparaci贸n de los voceros y la ausencia de una estructura s贸lida deriva inevitablemente en crisis de credibilidad institucional”. Eso es exactamente lo que est谩 ocurriendo. 

A ello se suma la ausencia total de una narrativa unificada. La crisis p煤blica con el vicepresidente Edman Lara es la expresi贸n m谩s cr铆tica de este vac铆o. No se trata de un desencuentro personal, sino de la ruptura visible de un binomio gubernamental sin un relato com煤n que ordene su acci贸n p煤blica. Riorda es claro: “la construcci贸n de un relato unificado es condici贸n sine qua non para cualquier gobierno que aspire a mantener cohesi贸n interna y legitimidad externa”. Cuando el vicepresidente utiliza sus redes para cuestionar decisiones del propio gobierno, queda en evidencia la falta de una estrategia comunicacional cohesionada.

Otro punto cr铆tico es la suspensi贸n de la Agencia Boliviana de Informaci贸n (ABI), hist贸ricamente un referente para los medios privados, y la decisi贸n de transformar Ahora El Pueblo en un medio exclusivamente digital. Ambas medidas debilitan gravemente la capacidad comunicacional del Estado. No solo se desmantelan canales clave de informaci贸n p煤blica, sino que se renuncia a herramientas fundamentales para construir narrativa gubernamental. Crespo subraya que los medios estatales, cuando son gestionados con criterio profesional y no partidista, son herramientas insustituibles para la construcci贸n de capital simb贸lico gubernamental (2018). En un ecosistema dominado por redes sociales y medios privados, prescindir de estos instrumentos equivale a un acto de desarme comunicacional. 

Para revertir este escenario, el gobierno de Rodrigo Paz necesita implementar con urgencia lo que Elizalde denomina una “comunicaci贸n gubernamental 360°”: un modelo que reconstruya la capacidad institucional, unifique la narrativa y recupere la iniciativa en el espacio p煤blico. Esto implica restablecer una instancia rectora de comunicaci贸n estatal con rango viceministerial, dotada de autoridad real para coordinar mensajes y orientar el discurso gubernamental.

Tambi茅n es crucial desarrollar un aut茅ntico “mito de gobierno”, una narrativa que d茅 sentido a las medidas adoptadas y proyecte un horizonte claro sobre el futuro que se quiere construir. Sin un relato convincente, no hay cohesi贸n interna ni legitimidad social posible. 

Finalmente, la reactivaci贸n de ABI —m谩s urgente incluso que la de Ahora El Pueblo— permitir铆a al gobierno recuperar capacidad de agenda y reconstruir un canal directo, confiable y profesional con la ciudadan铆a.

La comunicaci贸n gubernamental no es un gasto accesorio, es una inversi贸n indispensable en gobernabilidad. Ignorarla es un lujo que ninguna administraci贸n, y menos una tan fr谩gil como la actual, puede permitirse.

*Comunicador Social

 

Entradas antiguas Inicio

Entradas populares

  • CARACTER脥STICAS DEL EDITORIAL.
    El editorial tiene las siguientes caracter铆sticas: 1)     Implica una toma de posici贸n m谩s o menos expl铆cita respecto de un hech...
  • LA P脕GINA EDITORIAL.
    La p谩gina editorial seg煤n explica el profesor Gargurevich   est谩 compuesta normalmente por los siguientes elementos: a)     Editori...
  • CLASES DE EDITORIAL.
    “Si el diario es un veh铆culo para la circulaci贸n de las ideas, es l贸gico que los lectores esperen del editorial una proposici贸n intel...
  • Ocho tipos de leads period铆sticos
      1).- Lead de cita textual o de cita directa Esta cita tiene que ser realmente significativa, tiene que tener inter茅s, que sirv...
  • La Antigua Opini贸n
    Desde finales del siglo XVII y hasta casi la mitad del siglo XIX, la prensa persegu铆a finalidades que poco o nada ten铆an que ver con ...

Mi blog de fotos

  • Fotos Juanki
    Waca Tokoris Aymaras de Bolivia - Lanzamiento Gran Poder 2026
Bit谩cora de Juanki. Con la tecnolog铆a de Blogger.

Vistas de p谩gina en total

Mi Perfil


Comunicador estrat茅gico con 15 a帽os de experiencia liderando la comunicaci贸n institucional en las m谩s altas esferas en la gesti贸n gubernamental. Experto en posicionamiento pol铆tico, gesti贸n de crisis, de riesgo y comunicaci贸n digital, con dominio avanzado de herramientas multimedia y plataformas digitales. Actualmente desarrollando proyectos independientes de consultor铆a en comunicaci贸n pol铆tica y preservaci贸n cultural digital, combinando expertise gubernamental con innovaci贸n tecnol贸gica.

Posts Populares

  • CARACTER脥STICAS DEL EDITORIAL.
  • LA P脕GINA EDITORIAL.
  • CLASES DE EDITORIAL.

Contacto

Designed By . | Juan Carlos Segales